LA IDEA
El café es el símbolo.
La ayuda puede llegar más lejos.
Quizá no quieras participar en los encuentros o no conozcas a ninguna mujer que pueda hacerlo. Pero puede que el proyecto te guste y quieras ayudar a que otra persona encuentre una silla, una conversación y, quizá, una nueva amistad.
Por eso hablamos de donar un café. Es una aportación simbólica: también podría ayudar a pagar un zumo, un desplazamiento en taxi o transporte público, o cualquier pequeño gasto que facilite que una mujer llegue y participe.